El seguro de vida funciona como un seguro tradicional en el cual el asegurado se compromete al pago de unas primas mensuales o anuales, mientras la aseguradora encargada otorga una suma asegurada que es pagada generalmente en caso de siniestro (pero no necesariamente solo en caso de siniestro). El asegurado como tomador, debe suministrar información acerca de su estado de salud y situación financiera con el fin de que la aseguradora haga el estudio pertinente.